martes, 15 de julio de 2008

Festivaleo

Estos días he estado leyendo sobre la moda (porque no se puede llamar de otra forma) de organizar Festivales de música por toda la geografía nacional. El lema podría ser algo así como: "ponga un Festival en su vida".

La competencia es tan feroz, que no sólo se aprovechan los grupos, músicos y mánagers (por lo visto, por su participación piden cachés que pueden superar el millón de euros), sino que se pegan los municipios y los promotores. El ejemplo más gráfico es el Viña Rock. Un Festival que nace y se consolida en Villarobledo, pero que los promotores deciden vender a otro municipio valenciano. Total: tenemos 2 Viña Rock.

Otro ejemplo: el FIB es probablemente, el Festival de música independiente más importante de España. Está absolutamente consolidado y es un referente internacional. Por él han pasado importantísimas bandas de todo el planeta. Pues al Ayuntamiento de Madrid le parece bien abrir la competencia, y en las mismas fechas, monta un Festival de música independiente: Summercase.

Y con estas andamos. Se dice que las cuentas no cuadran. Que no hay suficiente gente para tanto Festival. Que son eventos que originan pérdidas que asumen los Ayuntamientos.

2 comentarios:

Nurs dijo...

en cualquier caso el viña ha perdido mucho...llevan hasta a melendi...

visionocturna dijo...

Yo no soy muy del Viña. Demasiado heavy para mis gustos más blandos.

Y desde luego, ya lo sabes, tampoco soy del Rock in Río, demasiado pijo para lo que entiendo por un Festival de rock.

A gusto me sentí en Festimad y, sobre todo, en el (difunto) Espárrago. ¡Viva Graná!